La "curación" más eficaz de la sordera no es la medicina, ni los aparatos mecánicos o electrónicos... sino la comprensión. Pero antes de poder desarrollar la comprensión, hay que crear la conciencia. Jack Cannon.

martes, 29 de mayo de 2012


La sordera puede definirse como toda la reducción de las capacidades auditivas, cualesquiera que sean las causas, la localización o su naturaleza.
Muchos trastornos de la audición, y en especifico la presencia de sordera en las primera etapas de vida, alteran la adquisición del lenguaje, afecta áreas tan importantes como la comunicación, la socialización, los procesos cognitivos, el proceso de aprendizaje y la conducta. 

      Las causas de la sordera pueden ubicarse en tres periodos de desarrollo del niño: 
  • durante la etapa prenatal: por infecciones, por la ingestión de medicamentos ototóxicos que cultivan efectos graves en la audición del niño, radiaciones y patologías maternales gestacionales, como enfermedades crónicas o no, o adquiridas.
  •  durante el periodo de gestación: cualquier enfermedad que padezca la madre durante este periodo como rubeola, toxoplasmosis o sífilis, ejercen un fuerte impacto en el producto.
  • en la etapa perinatal: la prematuridad, el bajo peso al nacer, la falta de oxigeno, hipoxia o anoxia e infecciones, así también traumatismos obstétricos, como el uso de fórceps. 
  • en la etapa postnatal: infecciones generales que afectan al oído, como meningitis.  


      Existen tres tipos de sordera según el área afectada: 

  • la sordera de transmisión pura o de conducción, en donde el problema se sitúa en el oído externo y medio,  el conducto auditivo externo encargado de la protección de las influencias exteriores y de reforzar la presión del sonido, aparece como consecuencia de una obstrucción del conducto auditivo, de un tapón de cerumen, de una otitis, de la rotura de tímpano o de un problema mecánico en el funcionamiento de la cadena de huesecillos. 
  • El segundo tipo de sordera es la de percepción pura o neurosensorial; las lesiones  se producen como consecuencia de daños en el oído interno, son irreversibles, estas lesiones pueden encontrarse en el laberinto, en las fibras nerviosas que conducen el mensaje acústico, o en la cóclea
  • Finalmente la sordera de tipo mixto, en donde las dos situaciones se hacen presentes.
      La deficiencia auditiva influye en la personalidad del sujeto y afecta áreas tan importantes como la comunicación, el lenguaje, la socialización, los procesos cognitivos y la memoria. La sordera repercute negativamente en el progreso académico y limita de forma importante al niño y adolescente en edad escolar.